Venezuela: Vayamos de la basura a la Gestión Integral de Residuos y Desechos, por Alba Marina Gutiérrez

Venezuela: Vayamos de la basura a la Gestión Integral de Residuos y Desechos

 

Esta tercera entrega de Entrevistas Vale TV, dedicadas a la ciencia, será sobre la Gestión Integral de Residuos y Desechos (GIRD), un tema complejo que nos convoca como sociedad venezolana.

¿Por qué escogimos este tema? Porque el desempeño de este servicio (desde que se genera la basura hasta su disposición final) es medular en cuanto se relaciona con el desarrollo de un país, la gobernanza en las ciudades, la salud humana y el equilibrio de los ecosistemas.

A pesar de este potencial, la historia de la GIRD en nuestro país revela marcados retrocesos, un rezago sostenido, que hace de este tema, materia urgente de cara al desarrollo del país, visto desde las dimensiones ambiental, social y económica.

La GIRD genera un gran número de empleos, reduce la pobreza e impacta positivamente en el ambiente. Es una gran cadena de gestión articulada que demanda tecnología y talento humano. Comprende procesos y etapas relacionados con la generación, separación y tratamiento de los desechos en la fuente de origen; así como la recolección, transferencia y transporte. Luego, el tratamiento, reciclaje y disposición final de los residuos.

No obstante, veremos que en Venezuela, la política de control, puso un freno a los pocos avances que asomó la GIRD a partir de las décadas 60-70. Entre otras medidas, sentenció que el reciclaje es un asunto de “carácter estratégico”. La información relacionada con la basura es top secret. Se desconocen datos, no existen indicadores oficiales.

El Ejecutivo Nacional decidió “desarrollar políticas de control necesarias para asegurar a la población la prestación adecuada de los servicios públicos”; y se reservó “la compra de residuos sólidos de aluminio, cobre, hierro, bronce, acero, níquel u otro tipo de metal o chatarra ferrosa en cualquier condición; así como de residuos sólidos no metálicos, fibra óptica, y fibra secundaria producto del reciclaje del papel y cartón”, según Decreto No. 3.586.

Como resultado, la gestión de la basura en Venezuela es una brújula sin norte; desordenada, deficiente, y sin institucionalidad. Un país sumido en basura que contamina sus ecosistemas con impacto en las fuentes de agua y la salud.

Para navegar en estas aguas turbulentas y conocer el devenir de la GIRD en Venezuela, invitamos a la ingeniera agrónoma, investigadora, experta basuróloga y compostóloga, docente de la UCV, Luisa Villalba.

¿Cuál es la diferencia entre desechos y residuos?

Está definido en el Artículo 6, de la Ley de Gestión Integral de la Basura (Gaceta Oficial Nº 6.017, del 30 de diciembre de 2010):

Residuo sólido: material remanente o sobrante de actividades humanas, que por sus características físicas, químicas y biológicas puede ser utilizado en otros procesos. Ejemplo: papel, cartón, plástico, vidrio, madera, escombros, otros.

Desecho sólido: todo material o conjunto de materiales remanentes de cualquier actividad, proceso u operación, para los cuales no se prevé otro uso o destino inmediato o posible, y debe ser eliminado, aislado o dispuesto en forma permanente. Ejemplo: materiales tóxicos y hospitalarios, pilas, productos de limpieza, entre otros.

¿Cómo ha sido la historia del manejo de la basura en Venezuela?

Esta es una pregunta muy extensa, se podría hacer un libro al respecto. Es importante señalar, que la basura comienza a tener notoriedad como tal, en las grandes ciudades y después de la revolución industrial, con la aparición del plástico y de una gran cantidad de utensilios y materiales no biodegradables.

Antes, los restos orgánicos iban a los patios de las casas, los envases de vidrio se reutilizaban, los muebles se reparaban, y así, no había una generación de basura significativa.

En las ciudades venezolanas, comenzaron a aparecer “las parihuelas” (armazones para transportar cosas entre dos o más personas) que recogían “la basura”. De ésta, había muchas cosas que se reutilizaban; y si algo sobraba, se disponía en algún terreno lejano y no era mayor problema.

Ya en el siglo pasado, a sus inicios y hasta los años 50 – 60, se empieza a considerar que la basura es un problema, y lo que se hizo fue recolectarla y llevarla hacia las afueras de las ciudades donde se disponía, de esa época existen fotos de camiones recolectores y carretas acarreando basura.

En los años 60 – 70 comienzan los gobiernos regionales y locales a sistematizar este servicio. La Constitución de 1961 define: “Los municipios constituyen la unidad política primaria y autónoma dentro de la organización nacional”. Para el año 1962 se crea Fundacomún (Fundación para el desarrollo de la Comunidad y el Fomento Municipal). En el período 1976-1993, surge el Instituto Municipal de Aseo Urbano (IMAU), era el ente del gobierno central encargado de la recolección de los residuos en el Área Metropolitana de Caracas. En el resto del país también funcionaban institutos municipales; sobre todo en el caso de las grandes ciudades; en las más pequeñas, eran los gobiernos locales los que hacían la recolección.

En 1993, cuando el Congreso de la República, tras un proceso de descentralización caracterizado por la municipalización de los servicios públicos y la desregularización de la actividad privada, transfiere la prestación del Servicio de Aseo Urbano y Domiciliario (SAUD) a los municipios.

Cuando se eligieron los gobiernos locales, se comenzaron a dar una serie de experiencias interesantes, ya que se elegía al que ofreciera mejores opciones de gobernanza, esto los obligaba a tener un buen desempeño.

Sin embargo, desde 1999, se volvió a la polarización política; y en segundo plano quedaron las mejoras a las comunidades y la buena prestación del servicio de aseo urbano.

Este deterioro del servicio se ha ido agravando en la medida en que las instituciones se han debilitado o desaparecido: Ministerio del Ambiente, Ministerio de Salud, Fundacomún, Corporaciones Regionales de Desarrollo, gobernaciones, alcaldías). Así como la pérdida de la seguridad jurídica y del Estado de derecho.

¿Cuál es la realidad actual de Venezuela en la GIRD?

Por lo explicado anteriormente, hoy en día, la realidad en la prestación del SAUD es muy precaria. Los vehículos recolectores no cuentan con buen mantenimiento; la falta de repuestos, la devaluación de la moneda, la hiperinflación, hacen que solamente en aquellas zonas en las cuales exista un gobernante con influencia y capacidad de conseguir recursos, es donde llegan los camiones recolectores.

En Venezuela, el servicio se basa fundamentalmente en la recolección. Los servicios especiales como recolección de escombros, profilaxis vegetal (tratamiento preventivo para árboles en los espacios urbanos), limpieza de alcantarillas, limpieza (lavado) de calles, son prácticamente inexistentes y eventualmente puede ser que a alguien se le ocurra un “operativo”; sin embargo, no están sistematizados en un servicio regular.

El tema del barrido, es una componenda social. Son cuadrillas con alto contenido político, acompañadas de proselitismo, en las cuales no hay criterios técnicos, es darle a un grupo de personas escobas, machetes y que limpien.

Por otra parte, los sitios de disposición final, transformados todos en vertederos, en el mejor de los casos con cierto control, como cubrir la basura, hacen de estos sitios grandes focos de contaminación, en los cuales las personas que escarban en la basura representan un serio problema social.

A la vez, la basura revela que la situación económica del país tiene a gran parte de la población sumida en la miseria. En 2019, un estudio que hicimos en la población El Consejo en el estado Aragua, encontramos que la generación de residuos era de 110 g/persona/día, muy por debajo de lo que habíamos encontrado en el año 2007, de 800 g/persona/día. Al revisar la composición de esa basura, encontramos principalmente residuos orgánicos (restos de concha de yuca, de plátanos 63 – 68%) y bolsas de plástico de alimentos (de harina de maíz, de arroz, de granos), un 5,4-16,7 %. Esto nos indica que esta comunidad en particular, ha experimentado una reducción drástica en la producción de residuos, lo cual puede ser un indicador de la disminución en la capacidad de adquisición de bienes por las familias, producto de la condición económica nacional.

Por otra parte, la destrucción del aparato productivo ha hecho que el reciclaje se reduzca a lo mínimo, agravada la situación por el control del precio de los materiales reciclables.

En 2018, según el Decreto 3.586, publicado en Gaceta Oficial N°41.492, el Ejecutivo Nacional asume el control y las políticas para “frenar el contrabando y las nuevas formas de delincuencia organizada” en torno al reciclaje.

En pocas palabras, la situación actual de la GIRD es básica, no llega a ser una buena gestión y mucho menos “integrada”.

¿Recientemente se han formulado planes nacionales para gestionar esta materia en Venezuela?

El último del que tuve conocimiento es el “Plan Nacional de Manejo Integral de Residuos y Desechos Sólidos” (junio, 2013), elaborado por la Unidad Ejecutora de Desechos Sólidos del viceministerio de Conservación Ambiental, perteneciente al Ministerio del Poder Popular para el Ambiente.

Me imagino debe de existir algún otro plan, pero como se sabe, la información no es compartida ni pública.

¿Qué alcance tuvo ese Plan de 2013 que usted refiere?

En la práctica, pura teoría, pura demagogia.

¿Cuáles son los indicadores actuales de la generación de desechos y residuos en el país?

Actualmente no creo se lleve un seguimiento de esos indicadores; si acaso, la cantidad de residuos recolectados por día (lo que llega al vertedero). Pero como te respondí antes, la información no se publica, no se comparte, no se conoce.

 

¿Cuál es el marco legal nacional y local que norma esta materia?

Hay un extenso marco normativo.

Fuente: Esther Monroy. Ministerio del PP para el Ambiente

 

¿Se cumple ese marco legal? ¿Está vigente? ¿Se corresponde con las necesidades actuales?

La ausencia del Estado de derecho y la pérdida de las instituciones relacionadas con la GIRD, hacen que el mal manejo de los residuos y desechos sólidos sea hoy en día unos de los problemas más graves relacionados con la salud y el ambiente. Urge la declaración de emergencia nacional y la implementación de una serie de medidas que promuevan el saneamiento de las principales ciudades del país, de los sitios de disposición final y de todos aquellos focos de contaminación asociados con el inadecuado manejo de desechos sólidos, principalmente los peligrosos que representan una serie de pasivos ambientales.

El rescate de las instituciones y del Estado de derecho debe ser el primer paso para la recuperación del país, posteriormente habrá que actualizar el marco normativo de acuerdo con la realidad y con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

 

¿Cómo se relaciona la GIRD con la naturaleza, las aguas residuales, inundaciones y demás riesgos antropogénicos asociados?

La mala gestión de los residuos y desechos sólidos tiene serios impactos en el ambiente y en la salud.

En el ambiente, en la contaminación de los cuerpos de agua por los lixiviados (líquido que fluye de un sólido en descomposición) y por la cantidad de materiales, en especial el plástico que terminan en lagos, ríos, mares y océanos (hay islas de plástico).

Comparto lo que se redactó para la ong Plan País, en el apartado sobre el SAUD (2019):

“La calidad ambiental se ve afectada, entre otros, principalmente, por la generación de gases de efecto invernadero, contribuyentes del cambio climático, así como de lixiviados, los cuales afectan la calidad de los suelos y cuerpos de agua.

Como consecuencia del mal servicio, se hace evidente la acumulación de la basura en las calles de áreas urbanas, comerciales, sectores populares; así como en los sitios de disposición final, lo que constituye una amenaza para la salud pública al propiciar la presencia de distintas enfermedades, tales como: infecto-contagiosas (SIDA-VIH, hepatitis A y B, malaria, leishmaniasis, fiebre amarilla, dengue, chikungunya, zika, filariasis), gastrointestinales (diarreas, gastroenteritis, las disenterías amebianas y la helmintiasis, fiebre tifoidea, salmonelosis, cólera y giardiasis), respiratorias (asma, alergias, tuberculosis, neumonía), dermatológicas (sarna, alergias), entre otras ; accidentes en el personal del SAUD y en la ciudadanía en general; lo que a su vez desmejora la calidad de vida de la población.

Es así que, producto de la acumulación de residuos y desechos sólidos en las vías públicas y terrenos cercanos a los centros poblados, se han propiciado las condiciones para la aparición de las enfermedades antes mencionadas, a la vez, la presencia de personas comiendo y escarbando en la basura, coincidiendo con lo reportado en el Informe de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre la situación de los derechos humanos en la República Bolivariana de Venezuela , en el cual se considera que existen motivos razonables e inequívocos para considerar que se han cometido graves violaciones de los derechos ambientales, económicos y sociales, incluidos los derechos a la alimentación y la salud, en Venezuela”.

 

¿Cuál modelo del exterior o buena práctica en la materia puede ser de referencia para nuestro país?

La realidad de Venezuela es muy particular, porque existe un gobierno que se ha encargado de destruir a las instituciones; y para el que el ambiente no es un asunto de importancia, tampoco la calidad de vida de su población.

Ante esta realidad y la prácticamente inexistente gestión de residuos y desechos sólidos, cualquier referencia que trate de construir algo es bueno. Pienso que las mejores referencias son las que se basan en el respeto a la democracia, a las instituciones, al Estado de derecho, en aquellas que se considere el desarrollo humano y los ODS.

Aquellas experiencias en las cuales se promueva el aprovechamiento de los residuos, el reciclaje, el compostaje, el consumo responsable, la logística inversa, la planificación, el estudio del ciclo de vida de los productos, el uso de tecnologías verdes, la alfabetización ambiental. Todo lo que contribuya con la minimización en la generación de basura: trabajar en pro de “basura cero”.

Países de referencia: Colombia, Brasil, España, Francia, Alemania, Inglaterra.

 

¿Existe actualmente algún caso exitoso en GIRD, municipal, que se pueda replicar en otras zonas de Venezuela?

No. Cada región es distinta. Los casos que mejor resultan, están acompañados de condiciones políticas particulares, espacios en los cuales queda algo de institucionalidad… a duras penas. ¿Replicar?¿Qué vas a replicar? ¿El trabajo con las uñas? ¿La miseria? ¿La pérdida del Estado de derecho?, ¿La corrupción? ¿El amiguismo? ¿El proselitismo político?

Aquí hay que cambiar y reconstruir al país.

¿Cómo debería ser en Venezuela la gobernanza de desechos y residuos para asegurar el saneamiento de acuíferos y demás fuentes naturales de agua? ¿Qué propone?

La propuesta está en líneas generales planteada en el Plan País, realizada por un grupo de profesionales preocupados por la situación actual.

Para garantizar el cuidado del ambiente, se deben de reconstruir las instituciones encargadas de tal fin, el ministerio con competencia en ambiente, así como el ministerio con competencia en salud.

Lograr, como ya lo he dicho, el rescate de la institucionalidad, de la democracia, de la independencia de poderes, del Estado de derecho, del respeto por los derechos humanos, entre los cuales se encuentra, como dice la Constitución (CRBV, Art. 127) “Toda persona tiene derecho individual y colectivamente a disfrutar de una vida y de un ambiente seguro, sano y ecológicamente equilibrado…”.

Trabajar por la descentralización de los servicios; el desarrollo de las comunidades, la responsabilidad compartida; las pequeñas y medianas empresas (con el reciclaje, se genera empleo y recursos, se produce). Reconstruir los gobiernos locales y su razón de ser (la figura del municipio).

 

¿En esta nueva realidad en pandemia, qué se vislumbra para la GIRD en Venezuela?

En Venezuela tenemos dos grandes pandemias, el Covid-19 y la gobernanza. En ambos casos hay que trabajar para erradicarlos, conseguir las vacunas y aprender a identificar de dónde surgieron, por qué y no olvidar nunca el daño que nos han hecho para que no vuelvan a aparecer.

Mientras no solventemos estas pandemias de raíz, vamos a seguir padeciendo muchos problemas más. La mala gestión de los residuos y desechos sólidos es una característica del actual gobierno, con y sin Covid-19.

¿A dónde van a parar los desechos peligrosos y cuáles son las consecuencias?

Ese es un dolor de cabeza. La cantidad de pasivos ambientales cada vez es mayor. En algunos casos se identifican, como ocurre con los derrames de petróleo, pero en otros no.

El mal manejo de los desechos peligrosos tiene un gran impacto en la salud y en el ambiente. De acuerdo con las características de cada material, las consecuencias pueden ser varias y de distintas magnitudes, con impacto negativo para las presentes y para las futuras generaciones. Por ejemplo, el mercurio se acumula en las grasas, causa deformaciones genéticas en las descendencias. Pero también está el plomo, el cadmio; sin hablar de la contaminación de las fuentes de agua para consumo humano y los desechos infecto-contagiosos que desatan casos de hepatitis, el HIV, entre otros.

En el ambiente, muchas veces los daños son irreparables y pueden causar impactos a los ecosistemas, a la biota (conjunto de organismos vivos) e interrumpir las cadenas tróficas (proceso de transferencia de nutrientes entre especies), delitos sancionados en la Ley Penal del Ambiente.

Cada día aumentan los casos en peligro de extinción; en las listas están ecosistemas, fauna y flora. El ser humano no ha entendido su impacto ni su rol en y con la naturaleza, hemos sido muy egoístas e irresponsables. No somos los dueños del planeta, somos parte de él, una especie más, sólo eso.

Al cierre de esta entrevista quisimos revelar de qué está hecha, Luisa Villalba.

¿Dónde nació? ¿Basuróloga y compostóloga? ¿Cómo fue ese camino para optar por ser basuróloga y compostóloga? ¿Sus aficiones? ¿Qué la mantiene en Venezuela?

Nací en Londres, Inglaterra, en 1965. Mi padre estaba allá estudiando. Cuando tenía un año nos vinimos a Venezuela. Este es mi hogar, mi país, donde están mis querencias, mi historia y mis recuerdos.

Estudié en una escuela granja y desde esa época, cuando tenía 14 años comencé a hacer compost (o composta: un producto obtenido de diferentes materiales orgánicos, mediante un proceso biológico controlado de oxidación denominado compostaje).

Llevada por la curiosidad, quise entender qué pasaba en ese proceso. Estudié Agronomía en la Universidad Central de Venezuela (UCV) y me orienté a las prácticas agroecológicas. Luego hice una maestría en Ciencias Biológicas en la Universidad Simón Bolívar (USB) para conocer mejor los procesos de descomposición de la materia orgánica. Al identificar el rol de los microorganismos en este proceso, quise saber más; entonces comencé a estudiar un doctorado en Ecología. Aún estoy tratando de entender el rol de los microorganismos en el compostaje y en los suelos.

Por eso digo que soy basuróloga, porque estudio la basura, en especial la orgánica. Y compostóloga, porque estudio el compostaje, me he ido especializando en esas áreas.

Luisa Villalba es aficionada a las buenas conversaciones; la música, la naturaleza, la lectura, el mar, el silencio, la poesía, el baile, el cine, la cerámica, la amistad y la familia.

Me mantiene en Venezuela un profundo amor por este país, un gran arraigo, la enorme esperanza de creer que vamos a salir adelante; saber que existen muchas personas buenas, jóvenes con sueños e ideales. Sentir que tengo mucho que dar, con mi mejor voluntad y humildad.

También me ata a Venezuela una hermosa historia que no quiero que se olvide, de la cual mi familia es parte y me hace comprometerme en esta agónica resistencia, de la cual, a veces, me canso y no sé cómo aún aquí sigo. Y me pregunto ¿por qué me tengo que ir de mi país?

FIN/AMG/VALETV

 

Síntesis curricular, Luis Villalba

Ingeniera Agrónoma (UCV) con Maestría en Ciencias Biológicas (USB), actualmente cursa el doctorado de Ecología en la Facultad de Ciencias de la UCV. Docente e investigadora del Instituto de Zoología y Ecología Tropical (IZET), de la Facultad de Ciencias, Escuela de Biología de la UCV. Trabaja en el Laboratorio de Ecología de Agroecosistemas, su área de trabajo es la Gestión Integrada de Residuos y Desechos Sólidos, el aprovechamiento de residuos orgánicos por medio del compostaje, la agroecología, la ecología de suelos.

Periodista:

Alba Marina Gutiérrez, @Albamarinavzla

Publicado:

Diciembre de 2020. Caracas, Venezuela, en Vale Blog; @ValeTVCanal5

Palabras clave:

GIRD, basura, desechos, residuos, Luisa Villalba

Fotografías:

Archivo personal de Luis Villalba

Fuentes:

Luisa Villalba luisa.villalba@ciens.ucv.ve

 

Colecciones Provincia. No. 038. SaberULA, 2019. La disposición final de residuos y desechos sólidos en Venezuela y su régimen económico http://www.saber.ula.ve/handle/123456789/46107

Manejo Integral de los Residuos y Desechos Sólidos. Fundambiente, 2019. http://www.minec.gob.ve/wp-content/uploads/2019/11/Manejo-integral.pdf

Plan País, 2019 https://www.planpais.com/quienes-somos.html

 

Revista Politeia, N° 55, vol. 38. Instituto de Estudios Políticos, UCV, 2015. Propuestas para el manejo integrado de los residuos sólidos en el área metropolitana de Caracas (AMC) http://saber.ucv.ve/ojs/index.php/rev_pol/article/view/12094

 

Gaceta Oficial N°41.492 del 28-09-2018. Decreto N°3.586 / 2018. https://www.ghm.com.ve/wp-content/uploads/2018/10/41492.pdf

 

Ley de Gestión Integral de la Basura, 2010. Gaceta Oficial No. 6017. http://www.corpoelec.gob.ve/sites/default/files/ley-de-gestion-integral-de-la-basura.pdf

 

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, 1999. https://www.oas.org/dil/esp/constitucion_venezuela.pdf

0 replies

Leave a Reply

Want to join the discussion?
Feel free to contribute!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *